El tribunal estadounidense reafirma el derecho de World Programming a vender el software WPS en los Estados Unidos

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Publicado

16 nov. 2017

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La reciente sentencia de la Corte Federal de Apelaciones del Cuarto Circuito de los EE.UU. agrega poco a la posición existente. El tribunal ha rechazado la repetida solicitud de SAS Institute de una orden judicial para impedir la venta de nuestro software en los EE.UU. Nuestro software WPS sigue siendo conforme a las leyes y somos libres, como siempre lo hemos sido, de concederlo licencias a nuestros clientes en los EE.UU. y en todo el resto del mundo.

Disputamos firmemente, y continuaremos contestando, las conclusiones contradictorias sobre el incumplimiento del contrato y la consecuente indemnización por daños y perjuicios, así como el veredicto de que World Programming deliberadamente "intentó" violar la licencia de SAS Learning Edition cuando compró este producto disponible comercialmente de Amazon. Estas conclusiones están actualmente sujetas a una ulterior apelación.

SAS Institute ha decidido emprender acciones legales en el Reino Unido, tanto por incumplimiento de contrato como por derecho de autor, y ha perdido en ambos cargos. Al no dar plena fe y crédito a la decisión de los tribunales del Reino Unido, la sentencia de la corte de apelaciones de los EE. UU. infringe las leyes y obligaciones de los EE. UU. en virtud del Convenio de Berna. El resultado consta de dos sentencias contradictorias sobre los mismos hechos. Es improbable que los tribunales del Reino Unido reconozcan la sentencia contradictoria de los EE. UU.

Para los lectores interesados, el mecanismo internacional de concesión de derechos de autor está dirigida a nivel mundial por el Convenio de Berna en que los EE. UU. son signatarios junto con la mayoría de los otros países industrializados. Artículo 5 del Convenio de Berna establece:

"(1) Los autores gozarán, en lo que concierne a las obras protegidas en virtud del presente Convenio, en los países de la Unión que no sean el país de origen de la obra, de los derechos que las leyes respectivas conceden en la actualidad o concedan en lo sucesivo a los nacionales, así como de los derechos especialmente establecidos por el presente Convenio.

(2) El goce y el ejercicio de estos derechos no estarán subordinados a ninguna formalidad y ambos son independientes de la existencia de protección en el país de origen de la obra. Por lo demás, sin perjuicio de las estipulaciones del presente Convenio, la extensión de la protección así como los medios procesales acordados al autor para la defensa de sus derechos se regirán exclusivamente por la legislación del país en que se reclama la protección." [Énfasis añadido]

El texto habla por si mismo. SAS Institute licenció su software en el Reino Unido y no recibió ningún derecho mayor o menor que el de ningún ciudadano del Reino Unido, como ya lo habían determinado los tribunales del Reino Unido.

El veredicto del tribunal estadounidense de que World Programming tenía la intención de infringir los términos de la licencia relacionados con la concesión de licencias de un derecho de autor del Reino Unido, es injustificado e injusto. Los tribunales del Reino Unido encontraron que World Programming actuó legalmente. No es posible tener la intención de actuar de manera ilegal cuando las acciones son legítimas y se sabe que lo son. El tribunal de EE. UU. impidió inexplicablemente que World Programming presentara pruebas o explicara al jurado cuál es la ley del Reino Unido y porqué World Programming entendió que sus acciones eran legales.

Nuestro equipo legal continuará presionando para obtener un resultado lógico. Confiamos plenamente en que el sistema judicial de los EE. UU. concluya estos procesos prolijos de manera apropiada.